Hace exactamente dos años, el empresario Pedro Antonio Ragone moría tras ser golpeado y maniatado por un grupo de delincuentes que entró robar a su casa ubicada en la calle Sarmiento al 2400, en Marcos Paz.
La madrugada del 12 de julio de 2019, el hombre de 69 años y su mujer se encontraban descansando en su hogar, cuando los malvivientes ingresaron por el patio trasero.
Ambos fueron reducidos y salvajemente golpeados. Los delincuentes les exigieron dinero y revisaron cada rincón de la casa antes de escaparse con el efectivo que encontraron y algunos elementos de valor.
La hermana de la mujer los encontró algunas horas después. Ragone estaba tendido en el suelo boca abajo, con los pies y las manos atadas con un cable y con una corbata colocada en la boca. Murió de un paro cardíaco debido a los golpes y la obstrucción respiratoria.
Detenido
Tras doce meses de investigación, en julio de 2020 se realizaron seis allanamientos simultáneos en las localidades bonaerenses de Hurlingham, Merlo y Mariano Acosta, según informó por ese entonces Infobae.
A pesar de que los delincuentes usaron máscaras, el equipo liderado por el fiscal Sebastián Villalva logró identificarlos a través de un minucioso cruce entre las imágenes del auto en el que se escaparon y los datos de las antenas de telefonía celular. Solicitaron al juez dos detenciones. Ambos sospechosos tenían graves antecedentes.
Villalba imputó a F. J. Guerrera, quien ya estaba detenido por otro hecho desde octubre de 2019, por el delito de «homicidio agravado criminis causa por haber sido cometido con alevosía y por el uso de arma de fuego y robo calificado en poblado y en banda, por el uso de arma blanca y uso de arma de fuego» en perjuicio de Ragone.
Por el crimen del empresario, el fiscal pidió oportunamente la detención de un cómplice de Guerrera, quien también está apresado desde octubre del 2019, pero la Justicia de Garantías rechazó esa solicitud.
A dos años del crimen, actualmente hay una persona detenida por el hecho.

