Es de Marcos Paz, encontró medallas de Malvinas y busca a los excombatientes para devolvérselas

Apasionado y estudioso por la Gesta de Malvinas, Alberto Lozauro dio de manera fortuita con medallas que nunca fueron entregadas a soldados que habían estado en la guerra. Desde ese día, empredió el arduo y conmovedor labor de reencontrar a esas insignias con sus merecidos dueños. Una tarea de lucha contra el olvido y de revalorizar a los que merecen memoria

Hace 9 años, Alberto Lozauro, un marcospasense que trabajaba como chofer de la línea 126 de colectivos, dio con una bolsa de medallas de excombatienes de Malvinas: un tesoro histórico. Se las entregó un compañero que las había encontrado tirada atrás de la Base Aérea de Morón; sabía que Lozauro era un estudioso y un apasionado del asunto.

“Como él sabe que soy fanático me dijo que me las daba. Al principio no le creí, pero cuando las tuve entre mis manos me di cuenta de que eran verdaderas”, relató oportunamente el hombre de 56 años, y agregó: “Ahora busco a sus dueños porque se merecen tenerlas”.

El jubilado las tiene guardadas en una bolsa hace nueve años. (Foto: Daniel Raichijk).
Lozauro tiene las medallas guardadas desde hace 9 años. Foto: TN/Daniel Raichijk

Actualmente jubilado, y en el marco del 40 aniversario de la guerra, Lozauro lanzó una colosal cruzada para lograr reunir las insignías con sus heroicos dueños, que son las que entregó el Congreso en el año 1982. En total son 12 medallas, y el hombre ya logró la notable tarea de entregar siete.

“Con los pocos recursos que tengo me fui al edificio Cóndor (sede de la Fuerza Aérea Argentina) y le conté a la persona que me atendió el tesoro que tenía. Me dijo que era un poco complicado ubicar a los excombatientes pero que lo iban a intentar. Le dejé una lista con los nombres. Me fui esperanzado, pero igualmente seguí con mi búsqueda personal”, contó Alberto.

Las medallas que atesora el jubilado (Foto: Daniel Raichijk).
Las medallas que atesora Lozauro. Foto: TN/ Daniel Raichijk

Así, en 2013, pudo reencontrar al primer veterano con su valiosa distinción. El excombatiente figuraba en la lista de Lozauro. Le dieron su teléfono y quedaron en encontrarse. Fue así como pudo entregarle en mano la meritoria medalla a Raúl.

La última de las siete medallas que entregó fue en marzo. En este caso, fue al hijo de un excombatiente. “Mi nombre es Juan Carlos Ierino. Soy hijo de Juan Carlos Ierino, un excombatiente de la guerra de Malvinas“, dijo el joven de 38 años, que nunca conoció a su padre. Juan Carlos fue con 22 años a la guerra sin saber que su pareja estaba embarazada. Sobrevivió al conflicto bélico, pero murió al poco tiempo de un cáncer en la garganta.

Alberto Lozauro es el colectivero que la encontró. (Foto: Leandro Heredia).
Lozauro junto a Ierino durante la entrega de la medalla. Foto: TN / Leandro Heredia.

En el día del encuentro, Lozauro sacó una cajita envuelta con una cinta de la bandera argentina y se la entregó, en sus manos temblorosas, al hijo de excombatiente. La medalla ahora descansa junto a la foto de Ierino, uno de los tantos héroes que fueron combatir a la injusta guerra de Malvinas. Y así, el marcospasense coronó otra etapa de su emotivo trabajo.

Alberto define a Malvinas como “una de las causas nacionales que unen”. La valiosa tarea que Lozauro se autoimpuso, por pasión a ese acontecimiento histórico argentino, también habla de eso: unir. Es edificar un puente entre el pasado y el presente. Entrelazar, juntar, reconstruir. Una tarea de lucha contra el olvido y de revalorizar a los que merecen memoria. Llevar los tesoros perdidos a las manos de los valientes hombres que los entuvieron esperando y mereciendo durante unos largos 40 años.

Fernando Gigena

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