La muestra 40 años de Democracia Argentina 1983 -2023 inaugurada por el Concejo Deliberante de Marcos Paz se desarrolla en el primer piso del Palacio Municipal y está compuesta de una recopilación de fotografías, documentación y archivos históricos que buscan reflejar cómo se transitaron las últimas cuatro décadas en la ciudad.
En el marco del aniversario que conmemora la recuperación del Estado de Derecho tras siete años de dictadura militar, lo que propició el periodo democrático ininterrumpido más prolongado de Argentina, la exposición permanecerá abierta al menos hasta fines de diciembre y aquellas personas que deseen recorrerla podrán acercarse a Aristóbulo del Valle 1945, de lunes a viernes de 9:30 a 13:30.
Sobre la organización de la exhibición, la concejala Verónica Casco señaló durante una entrevista con PUNTO DE NOTICIAS: “Hicimos momentos con las tres intendencias que hubo en estos 40 años, otro con las mujeres que por algún motivo se destacaron, y después con aquellos que escalaron un poco más y lograron ser senadores y diputados; un espacio que tiene que ver con las visitas de presidentes y gobernadores, y, por último, también muy especial, la parte de Memoria, Verdad y Justicia, donde un poco se rescata lo que fue el último intendente antes de la dictadura, Oscar Sánchez, desaparecido en 1977”.
En esa línea, Casco expresó que el fin del trabajo fue que la historia pudiera ser rescatada y repensada. Así puede apreciarse en el material que colma las paredes del pasillo principal del sector del municipio donde funciona el poder legislativo local, con un recorrido que comienza con una imagen de Raúl Alfonsín durante su discurso de asunción como presidente en 1983.

El camino continúa con hitos del distrito en orden cronológico y a cada paso que se avanza aparecen fotos que contienen leyendas con datos y detalles.
Al contexto además lo completan boletas de elecciones, tapas de diarios, y algunas particularidades, como una nota periodística que relata una visita al partido del exmandatario Carlos Menem en la que pintaron un caballo de blanco, o un libro de actas del Concejo con una hoja vacía que separa la última anotación que se realizó el 8 de marzo de 1976 antes del golpe de Estado y la primera efectuada el 5 de diciembre de 1983 en la vuelta de la vida democrática.
El trabajó logró reunir una constelación de antecedentes y hechos que reconstruyen el sendero recorrido en la ciudad durante este valioso periodo, con una notable labor de archivo. Una cita inevitable para conocer un poco más la biografía marcospasense y revalorizar la memoria tras las oscuras épocas que atravesó el país. En ese sentido, la muestra puede tomarse a modo de mensaje y de testimonio histórico.

-¿Cómo surgió la idea de hacer la muestra?
-Esta idea empezó a principios de año, cuando reanudamos la actividad. El año pasado fue lo de Malvinas, este año lo de los 40 años de la democracia, y ahí se nos ocurrió que estaría lindo exhibir. Lo primero era mostrar algo histórico, de lo que fueron esos momentos, así que empezamos a contactarnos con la Junta de Estudios Históricos, con protagonistas o personas que pertenecían a la Unión Cívica Radical o al Partido Justicialista para solicitar material. Siempre se pensó en un material fotográfico o de archivo, así que la familia de Emiliano Rodríguez, que fue el intendente de electo en 1983, sus compañeros de la UCR, y quiero mencionar a Roberto Chianelli -exconcejal-, que falleció antes de que pudiéramos armar la muestra y también nos dio bastante material. «Quito» Salzmann, el segundo intendente y su familia, y ya la gestión actual para lo que es el periodo de Curutchet.
-¿Cómo se dio todo el trabajo?
-La verdad fue bastante trabajo. Estamos muy contentas con el resultado. Contamos con la ayuda de todo el personal, pero fundamentalmente de la prosecretaria del Concejo Gabriela Sampellegrini, que me dio una mano grandísima, y de Ayelén Sarli, que es la encargada de prensa del Concejo, sobre todo con la cuestión visual, la selección del material, cómo montarlo. Nosotros no somos personas museólogas que tengamos una experiencia en la cuestión, así que fuimos viendo cómo lograr que sea lindo, que sea atractivo, que esté ordenado y que la gente lo quiera ver y se lleve una buena impresión. La gente de la Casa de la Cultura nos dio dos vitrinas, una que es horizontal, donde tenemos los libros de actas del Consejo Escolar y del Concejo Deliberante de 1983, donde se ve cómo fue el tema de la transición de las autoridades, que es algo bastante doloroso. Además, otra vitrina en donde hay una urna original también de 1983, que también nos prestó la gente de la Casa de la Cultura, las boletas originales de cada una de las elecciones y otros materiales, de lo que fue el gobierno de Emiliano Rodríguez.
Casco, que en la última elección fue candidata a diputada provincial por Unión por la Patria, cuenta que el trabajo se coronó el pasado 30 de octubre con un acto realizado por el Concejo Deliberante, que fue “muy emotivo”. “Pudimos convocar a todos los que estaban sobrevivientes desde el 83, y hubo un abrazo entre dirigentes políticos que estuvieron seriamente enfrentados a lo largo de estos 40 años, se notó mucho que fue sincero el compromiso sobre que en la democracia está por delante la convivencia democrática, que nunca más un gobierno militar y nunca más permitir que el pueblo no pueda votar”, expresó.
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-Desde tu rol en el poder legislativo, ¿qué valor le das a la muestra?
-La muestra es una mirada posible. Como todo, la historia, la sociedad, tiene distintas formas de ser mirada. Lo que nosotros queríamos con la muestra era justamente que también sea un disparador de otras miradas. Las personas que transitaron estos años de democracia… nosotros hoy lo tenemos naturalizado, muchas personas ya nacieron en democracia y parece algo totalmente natural y adquirido. Pero aquellos que fueron candidatos o candidatas en el 83 realmente enfrentaban una situación de temor, había que tener una cuota de valentía y de convicción real para sumarse en una lista partidaria, militar en un partido político, asumir una responsabilidad funcional, aceptar los resultados electorales y todo eso fue un aprendizaje que creo que en la Argentina tenemos que poner en valor. Ese es el mensaje de la muestra. El tema era que estuviera ahí esa historia y que pudiera ser rescatada y repensada.
-¿Y qué valor le das a la democracia?
-Venimos hablando en el Concejo Deliberante un poco de los riesgos de algunas actitudes antidemocráticas, sobre todo el negacionismo que viene tomando cuerpo, viene tomando una presencia preocupante en la sociedad argentina que creo que tenemos que, por lo menos, ser explícitos en revalorizar los valores democráticos, que se entienda qué significa perder la posibilidad de expresarse, la posibilidad de opinar y que en siglo XXI probablemente no se trate de militares tomando el poder, sino de otras formas de abuso de poder y de silenciamiento de la voluntad popular. La usurpación de las instituciones democráticas apuntan siempre a que el sector poderoso avance sobre los derechos del pueblo en general y normalmente esos motivos son económicos. La cuestión ideológica para los poderosos en el capitalismo es muy secundaria, lo que quieren es avanzar sobre los derechos, generar oportunidades de negocio, poder despedir sin ningún tipo de garantía, no hacerse cargo de las consecuencias de su actividad económica y además está toda la cuestión del derecho ambiental, entonces todo eso significa valorar la democracia. La Argentina es uno de los pocos países en el mundo que condenó y mandó a la cárcel a sus propios dictadores y eso es una muestra de fortaleza democrática muy grande, pero tenemos debilidades también por otros lados. El candidato que ganó la elección (Javier Milei), la ganó en buena ley porque el 55% de la población libremente lo eligió con el agregado de que votaron sabiendo lo que él pensaba hacer. Así que creo que se abre en la Argentina una etapa novedosa en cuanto al funcionamiento democrático. Este tipo de pensamiento de derecha normalmente es bastante autoritario. El desafío ahora es sostener la unidad, replantearse y sostener un proyecto político alternativo con todas las de la ley y con toda la honestidad intelectual y con las buenas prácticas, pero sí no ceder en cuanto a esta otra propuesta porque realmente creemos que es la que salvaguarda los derechos de la ciudadanía.

